Actor de improvisación

Ser actor de improvisación a veces, en este mundillo, no está bien visto del todo, me explico, parece que eres un actor a media, que no tienes la formación suficiente (aunque la tengas) en muchas ocasiones he visto como se menosprecia esta disciplina, como si únicamente fuera la parte de un todo, amar ser actor de improvisación.

Improvisar, un motor de vida

Realmente la improvisación era una herramienta muy efectiva para encontrar nuevos registros en los personajes, hoy en día, es toda una disciplina en sí misma.

Del escenario a la vida

Cuando estamos en el escenario creando historias lo pasamos en grande, lo disfrutamos, oía al público reírse, gozar con nuestras locuras es muy gratificante. Pues esa sensación esa energía y esa, llamémosla «capacidad» la trasladamos a nuestro día a día, sin duda, la improvisación, es un potente motor que nos permite afrontar muchos obstáculos en el día a día.

Impro 2020

Este 2020 seguimos con el mismo propósito de hacer si cabe mejores shows, pensar nuevos juegos que resulten tanto a más atractivos que los que ya tenemos.

Las ganas no es que sean las mismas, son más, hacer reír es adictivo, ver que la improvisación cada vez tiene un papel más relevante en las carteleras de los teatros es edificante, que hay más compañías, formatos, maneras de ver las cosas y todas tienen el mismo denominador común… la impro.

El público de impro

El público que viene a ver un espectáculo de impro es siempre muy diverso, pero hay algunas particularidades que se repiten, por ejemplo, hay gente que repite con nuestra compañía o que ha hecho una itineraria por algunos teatros catando otros espectáculos de improvisación, se podría decir que son expertos y saben lo que van a ver.

También están los primerizos, a los cuales queremos sorprender, a los que tenemos que atrapar para que repitan.

Luego están los confundidos, los que te preguntan:

-¿Cuándo empieza el monólogo? o los que creen que van a ver teatro «convencional» o clásico, ven un escenario sobrio y unas caracterizaciones de los actores muy austeras.

Pero siempre seremos nosotros quien debemos agradecer que ocupéis las butacas de las salas y los teatros y compartáis con nosotros esa horita de desconexión.

¡Así que muchas gracias por venir!

 

La improvisación como herramienta

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