Escenas de impro

Hay muchos tipos de improvisación, la que gastamos en nuestra compañía: IMPROSCRITOS, se basa en el humor, en intentar hacer reír a la gente creando escenas de impro. https://improscritos.com/que-es-la-impro/ en este enlace explicamos que es eso de la IMPRO.

Improvisar

Las escenas de impro son un salto al vacío, la incertidumbre de lo que va a ocurrir en ese instante, puede que a algunos actores les entre vértigo al recordar, que en la improvisación teatral, no existe el escudo en forma de texto que hay en el teatro, convencional (para diferenciarlo del improvisado).

Impro loca

En el teatro de texto, en principio, el error, se ha subsanado a base de ensayos, en la impro no, siempre estás al límite del fracaso, coqueteando peligrosamente con los continuos imprevistos, el público, la frase, el género cinematográfico que te han asignado, siempre hay que estar alerta, no sabes cuando debes decir algo, y lo peor, no sabes qué es lo que vas a decir.

Guionista, actor y director

En toda escena de improvisación que se precie debe haber un guionista, un director y un actor que interprete todo aquello, bien, pues buenas y malas noticias, un actor de improvisación tiene que hacer todas estas cosas, integrarlas dentro de las escenas de impro y… ¡ah si! que quede bien y haga reír al público.

Improvisación teatral

La improvisación teatral https://improscritos.com/improvisaciones/se ha vuelto un género en si mismo, antes era una parte del teatro para explorar personajes, pero poco a poco se ha convertido en un todo, y aunque somos conscientes que es una disciplina que algunos actores de método rechazan o casi menosprecian por diversos motivos que no voy a extenderme a explicar aquí, les duela o no, los improvisadores son actores, mejores o peores, pero lo son.

Tampoco entraré a valorar aquellos que dicen ser actores porque han cursado unos estudios realizados en centros especializados y luego en escena, interpreta mejor el jarrón de la mesa que el propio actor, que de esos de haberlos, los hay.

Impro

Así que las escenas de impro tienen su complicación, pero la satisfacción al ver que la gente se ríe y se divierte, y los nervios y el temor a un suicidio escénico, se van disipando a cada frase, el paracaídas es entrenar a improvisar, que no ensayar, atención.

 

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